Sábado, 3 de Agosto

Todo listo. Despido a Banana y Papaya religiosamente con un montón de carantoñas. Despido a mi familia y con Bridas ya en un paquete descuartizada cojo el vuelo que me deja en Bérgamo.

Chan Chan Channnn… ¡¡Pero Bridas!!

Al llegar, el pequeño espectáculo de abrir una caja y montar una bici es de curiosidad para muchos. Es lo mejor que ver hasta que salgan las maletas por la cinta.

Toca hacer la rutina: comprar gas (volar y bombonas, ejem💥) la cual he conseguido en la primera ferretería de pueblo… Comprar comida, agua y poco más. ¡Lista para la primera noche!

Mi nueva ventana

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Anochece

Domingo, 4 de agosto

Estoy muy cerca de Milán, así que temprano me pongo en esa dirección. Es una ciudad muy grande y con mucho extrarradio. Hay dos zonas de acceso limitadas (un área grande y luego zona centro) para coches.

Un domingo, en el Duomo y con un calor de verano que golpea fuerte. Lleno de gente y de palomas. Muy lleno. Me consigo hacer una foto gracias a una pareja de japoneses, y así andaba todo el mundo, pudiéndose fotos para el buen postureo. Recorro el resto de la ciudad con los parques y monumentos que me encuentro.

La catedral de Milán

Italia empieza a quedar atrás, voy cada vez más al norte y cada vez más sube y baja. Noto ya en las piernas el preludio de lo que serán los próximos días…

Lunes, 5 de agosto

Suiza me recibe con roaming ultra caro, pero con una ciudad ultra bonita: Lugano. Allí consigo la tarjeta Lyca para los próximos días por aquí.

El “Gran Tour”, señales que te marcan zonas destacadas

Parte del lago Lugano

Esto es otro mundo: calle repletas de tiendas muy muy caras, un lago con las montañas elevándose al cielo, casas y coches de un lujo que solo había visto por la tele… Y de mientras yo, por ahí pululando con mi ropa de 3 días y cocinando unos tortellinis del super en un banco con vistas a todo. Los contrastes.

Más allá ya alcanzo ver las faldas de las montañas, las que hoy me arropan en mi acampada. Desde aquí puedo ver el clima cambiante y las grandes elevaciones. En los próximos días trataré de subir San Bernardino, un puerto de 25km bastante exigente (y más con Bridas). Pasito a pasito…

Parte de Cadenazzo y alrededores

Nota: tenéis todas las fotos en el álbum que he creado para la ruta.

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